No me callo

La realidad de sufrir un gobierno anticapitalista, enemigo de la empresa privada, de los mercados libres y de las sociedades abiertas, es que el final de sus desastres reales (por más que sean sabidos) superan siempre lo imaginario.

Desgraciadamente ello no es causa exclusiva de un mal gobierno concreto, sino el resultado de una oposición ideológica inexistente al socialismo a lo largo de varias generaciones.

Desgraciadamente tampoco ello es causa exclusiva de un mal gobierno concreto y una concreta no oposición al mismo, sino de una aceptada (y suicida) educación mentalizadora a lo largo de varias generaciones, de una educación estigmatizadora y criminalizadora del mundo de la empresa y…. de unos llamados “representantes sociales empresariales” mentalizados por el socialismo en el que la única forma de defender la empresa es haciendo en ella buena gestión económica.

Desgraciadamente sabemos de sobra que la economía es hija de la política (no a la inversa), por lo que cuando desde la empresa y sus representantes no se defienden permanentemente con contundencia y rigor los principios del capitalismo y los mercados libres, las empresas, por bien gestionadas que estén, acabarían desapareciendo.

¿O alguien se cree que en esta crisis económica generada por el socialismo contra el capitalismo y la libre empresa solo están cayendo y caerán las empresas mal gestionadas?

Lean a Daniel Lacalle, el desastre no ha hecho más que empezar.

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